domingo, 14 de febrero de 2010

La aventura americana (1) De aeropuertos MAD-NY-SFO

Hace casi un mes, nos liamos la manta a la cabeza y compramos los billetes de avión para irnos a los USA.

A partir de hoy, intentaré contaros poco a poco mi experiencia, añadiendo consejos y detalles para los futuros viajeros primerizos a este gran país, por extensión.

En nuestro caso el destino final era San Francisco, una ciudad californiana con algo más de 800.000 habitantes, conocida por todos gracias a series como Padres Forzosos, Monk, Embrujadas, Kung Fu: The Leyend Continues o a policías tan duros como Harry Callahan, también llamado Harry el sucio que trataba de limpiar las calles de aquella ciudad hace unas décadas.

Pero comencemos por el principio. Es bastante complicado conseguir un viaje directo a San Francisco, con lo cual fuimos via New York.

Con todo lo que leimos en foros y demás consejos íbamos un poco acongojados con el asunto de la aduana y la admisión a los USA.

La noche del 17 al 18 de enero no dormimos, porque saliamos a las 2.30h de la madrugada. Al principio pensamos llamar a un taxi, pero se ofreció a llevarnos un conocido que regenta un bar y que esa hora no le suponia gran problema, ya que tampoco se habia acostado aún.

Cogimos el bus y sobre las 7 y algo de la mañana ya estábamos en la T1, un bus directo y apenas sin paradas. Fue curioso, porque vimos gente que iba a echar curriculums a Madrid y cogían ese bus para aprovechar el día en la capital de España. Pero la mayoria íbamos al aeropuerto, obviamente.

Lo primero que hacemos es ir a pie a la T2 para llevar a mi madre hacia su mostrador. Factura y llaman desde allí a su acompañante que la llevará hasta el pié del avión, asi evitamos que se pierda (que no se pierde).

A continuación, vamos a buscar los mostradores de Delta en la T1 de nuevo, que es de donde sale nuestro vuelo. Nos cogen los pasaportes para hacer un primer control con ellos. Nos ponen una pegatina verde con un código en la parte de atrás. Conforme avanzamos la cola, nos dicen que pesemos a mitad de ella las maletas, para comprobar que no superan los 23kg que es el máximo de dicha línea. Como las nuestras son unos 17kg cada uno, no tenemos mayor problema.

Ya pasamos al mostrador. Le damos nuestro codigo y los pasaportes, nos dice la chica que ella estuvo en San Francisco y que le encantó. Así que nos anima más, ya que en los ultimos días estábamos un poco colapsados de tantas advertencias y cuidados que deberiamos tomar en dicha ciudad y en todos los USA.

La chica nos informa que a pesar de ir enlazado el vuelo, como tenemos que pasar el control de entrada a los USA y la ADUANA, tenemos que recoger las maletas en el JFK y meterlas en otra cinta nosotros mismos. Ups...se nos ponen de corbata...asi explicado suena complicado.

Nos desayunamos, mas que nada por bebernos los actimel y pasamos el control de seguridad, sin problema. Llegamos a la zona de dentro, a las puertas de embarque, observando el control improvisado de más de 20 guardias de seguridad haciendo cacheos a conciencia y registros muy exhaustivos.

Decidimos pasar, ya que se nos acerca la hora. Y bueno, os comento, tremendo, todas las cosas del bolso fuera, te abrian hasta el monedero. Luego cacheo exhaustivo y a los que llevaban pantalón de elástico, le tocaban todo el elástico del mismo.

Ea, a colocar el bolso de nuevo, vaya tela...como no llevo pocas cosas...

Nuestro avión se retrasa, comenzamos a preocuparnos por si no llegamos a tiempo de coger el enlace y tenemos que pasar otra noche en el aeropuerto de NY. Son apenas las 11 de la mañana y estamos destrozados, llevo un dolor de garganta mortal ese día.

Hasta pasada la 1 de la tarde no sale el vuelo que estaba previsto para las 11.30h. Preocupación por la hora. Al parecer dicen que llegarán a la hora prevista a pesar del retraso. El caso es que son 8 horas y pico. Al poco de subir nos dan dos formularios, te dicen en que idioma les quieres, uno es el verde y el otro es el blanco. El VERDE es igual que el ESTA que se rellena via online, el BLANCO es para la ADUANA. Donde te preguntan si llevas comida, tierra, animales, insectos, virus...si hasta estado en contacto con animales de granja o pastos, si llevas mas de 10000 dolares, si vas a hacer negocios...y en todas tienes que decir que NO, aunque sea mentira, porque de lo contrario podrías tener problemas. El papel blanco, si van más de dos y tienen el mismo apellido o relación legalizada, se puede rellenar sólo uno.

El avión regular, hay auxiliares de vuelo que hablan español y que hablan inglés, asi que en el primer vuelo no hay mayor problema. Suelen dar bebidas unas cuatro veces, snacks una o dos, y comidas calientes al menos dos veces más. Normalmente dan a elegir carne o pescado o pollo y pescado.

Nos ponen un par de peliculas, una bastante visible, la otra un coñazo que te mueres. Un payo que viaja en el tiempo continuamente y siempre aparece desnudo en los sitios. Asi es como conoce a su futura mujer, ya desde niña. Y luego se la acaba encontrando al cabo de los años y bla bla... coñazo total.

Hablamos con un chico, publicista que vive en NY, el cual ha venido por 4 días a España, hay que tener valor. Nos comenta que en los USA en el mismo coche no puede ir nadie bebido, que a el le chocaba al principio, pero que asi era. Algo que hace unos días, nos dijeron que no era cierto. El caso es que el chico no se planteaba volver a España viendo la que estaba cayendo, pero si que estaba pensando en comprarse una casa aqui para invertir. También nos contó que perdió mucho dinero, todo el que tenia hacia tiempo con aquel escándalo americano,q eu no me acuerdo como se llamaba el hombre aquel. También nos comenta que en Delta Airlines los auxiliares pierden muuucha aceite...que lo tiene comprobado. Y que en los USA se fuma mucha Marihuana.

Al llegar al aeropuerto comienza la parte más complicada si no tienes mucha idea.
Nos bajamos del avión y tras pasar el tipico pasillo, seguimos la marea y llegados a un punto se separan los residentes de los turistas, cada uno tiene que pasar un control. Hay una señora que lo va diciendo, en ocasiones lo dice en español. Otra más adelante va diciendo el número de la ventanilla donde cada uno tiene que ir. Si vais dos juntos se lo comunicas y te manda a la misma.
Llegamos allí, un agente de aduanas, serio, afroamericano y armario ropero de 4 puertas nos toca. La cosa es, le das el pasaporte y las hojas, las mira, hay una PANTALLA VERDE delante de ti, donde primero tienes que poner los 4 dedos de la mano derecha, luego el gordo, en el momento en el que lo va diciendo el, ahora 4 de la izquierda, el gordo izquierdo...y ahora te pide que mires a la cámara. Si usas gafas te dirá que te las quites. Y ahora te pregunta que a que vas, le dices que de turismo. Pero esta pregunta no es fija, depende de quien te toque o como te vea te puede hacer una, dos, o diez, variadas, repetidas, del trabajo, la familia... en nuestro caso sólo fue una, la de que a que ibamos, le dijimos turismo, en San Francisco y demás, punto. Se convenció el hombre, nos cortó el papel verde, se quedó con la mitad, firmó y selló el resto del papel y lo grapó en el pasaporte (ojo, este papel tenéis que devolverlo al salir de los USA, normalmente la azafata lo coge, pero si se le olvida, recordadselo, porque podríais tener problemas al entrar una segunda vez en los USA ya que considerarían que no llegaste a abandonar el país). El papel blanco te lo devuelve.

Tras pasar dicha ventanilla, recogemos las maletas en una cinta que hay allí mismo, en una pantalla te saldrá la información del vuelo y la cinta que es.

A continuación, con la maleta, hasa de pasar por la aduana, le das el papel BLANCO al agente de aduanas, que lo lee y te dice que pases. Ahi es donde te pueden abrir la maleta, depende de como te vean.

Pasas adelante y hay varias azafatas de tierra delante de una cinta, ellas van diciendo destinos y les das la maleta, si no dicen el tuyo siempre puedes decirselo tú y te dirán si si o si no.

Ahora es donde pasas por el departamento de sanidad, hay un funcionario del ministerio que te mira a la cara, por si estas enfermo o algo, a veces te preguntará algo. Le dejas el pasaporte también. Te dice que pases.

De nuevo control de seguridad, zapatos fuera y todo fuera, como siempre. pasas el arco y te vuelves a calzar y ya está. Vas directo por una escalera a las puertas de embarque de los vuelos. Al subir, habrá una pantalla donde pondrán la puerta de embarque a la que te tienes que dirigir.

Tras al menos 15 minutos andando y rápido pensando que llegamos muy justos de tiempo, llegamos por fin a nuestra puerta, y resulta que tiene 2 horas largas de retraso el avión.

Damos unas vueltas por las tiendas. Consejo para principiantes, si compráis algo, recordad que alli las TAXES no estan incluidas en el precio y suelen ser un 10% mas.

Al final nos subimos al avión, lleno hasta los topes, nos tocan los ultimos asientos. Unas azafatas que en España estarian en un asilo. El avión huele a combustible...la gente se asusta y se lo comunicamos a las azafatas, ellas dicen que al despegar es normal. Una calor en el avión que nos morimos todos...ahora va el piloto y nos dice que al ir con retraso no podemos salir hasta dentro de 1 hora porque SFO no les da pista a la llegada...que esperemos dentro del avión...por suerte al final se convierten sólo en 10 minutos. Y tras 5 horas y media de vuelo, llegamos al aeropuerto internacional de SFO. Allí seguimos la marea y vamos a recoger las maletas al Baggage Claim (señal que se ve). Y nada, bien, llegan perfectas.

Salimos para fuera y cogemos un taxi. Asiático el hombre. Nos pregunta donde vamos, le decimos 1450 de Lombard St, San Francisco. Nos dice que serán sobre los 42$, pero nos pregunta varias veces si tenemos dinero para pagarle, porque no acepta tarjetas. Le decimos que si, y ea, hacia San Francisco.

Las primeras impresiones son curiosas, se parece a Tenerife y Bilbao.

Llegamos y le dejamos unos dolares de propina al taxista, que muy contento nos da indicaciones para que conozcamos la ciudad, nos dice, para allá tal y cual...

Nos registramos en el hotel, son las 10pm. De momento la entiendo bien a la recepcionista y muy maja. Subimos para el hotel, la impresión es regular, porque es moqueta y oscura. Pero al entrar en la habitación vemos que está limpio, que es lo importante. Además bastante limpio. Y ea, ducha, lavado de dientes y a dormir.

Continuará...

jueves, 24 de diciembre de 2009

Mousse de Chocolate (sencilla en microondas)

MOUSSE DE CHOCOLATE (sencilla en microondas)

150gr de chocolate con leche
250gr de nata liquida
2 cucharadas de ron blanco
ralladura de naranja (opcional)
1 huevo
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de zumo de limón

Preparación:

1.-Troceamos el chocolate y lo ponemos en un tupper con la nata, el ron y la ralladura de naranja.
2.-Horneamos en microondas durante 2 minutos, más o menos.
3.-Revolvemos con una cuchara al sacarlo para que el chocolate se deshaga totalmente.
4.-Dejamos enfriar primero fuera y luego en el frigorífico al menos 4 horas.
5.-Separamos la clara de la yema
6.-Batimos la yema con la crema de chocolate resultante hasta obtener una crema más compacta.
7.-Aparte, batimos las claras a punto de nieve, añadiendo poco a poco el azúcar y el zumo de limón.
8.-Con ayuda de una cuchara, unimos ambas mezclas lentamente, para no quitar esponjoseidad.
9.-Se sirve en boles individuales.
10.-También se puede meter ya en individual durante unos 15 minutos antes de consumir en el congelador y la textura será más de mousse.

TRUCOS que yo uso:

-Las medidas que uso son, una tableta común de chocolate y un mini tetrabrick de 200ml de nata para montar.
-Al meter la crema en el micro-ondas, yo la dejo hasta que hierve, para que se deshaga mejor el chocolate.
-Para no tener que lavar la batidora de varillas (acoplada a la minipimer) primero hago las claras a punto de nieve con ella y luego es cuando bato la crema de chocolate con la yema. Asi no hace falta lavarla.
-La ralladura de naranja, realmente no le da demasiado buen sabor, asi que yo la suprimo.
-Para servir, pues con nata, con una chocolatina pequeña en el medio, fideos de chocolate...de colores...eso a la imaginación de cada uno.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Náufraga en San Borondón (ficción)

La noche estaba resultando terrible, una gran tormenta cogió de improviso a la tripulación del San Francisco, un barco que además de mercancías, de vez en cuando llevaba pasajeros, como en ésta ocasión, en la que transportaba a dos matrimonios, de la alta sociedad, ya en decadencia en aquella época y que se veían relegados a viajar en barcos de segunda clase, como lo era aquel. También se encontraba a bordo Lady Crofton, una anciana severa y demasiado cuidadosa con su fortuna como para malgastarla en barcos de lujo. La acompañaba Angie, sin apellido, una joven huérfana que un día había encontrado a la puerta de su casa pidiendo de comer. Lady Crofton, habiendo perdido una nieta por aquella época, se compadeció de la pobre niña, recogiéndola en su casa, le ofreció una educación, pero siempre quedó relegada a ser su asistente personal y dama de compañía, como en esta ocasión.

El barco fue sacudido severamente durante dos largas horas, hasta que la vieja estructura cedió y tras un brutal vaivén causado por las enormes olas comenzó a entrar agua, los marineros intentaban achicarla a destajo, pero poco se podía hacer con aquella terrible tormenta que los azotaba sin tregua. Sabían que su fin estaba cerca si no sucedía un milagro.

Otro duro golpe de mar hizo la brecha más grande, comenzando entonces a brotar el agua de forma más violenta, ahogando en varios minutos a los marineros que allí abajo se encontraban.

El capitán, asustado ante tal situación, sólo acertó a encomendarse al altísimo. Era imposible utilizar los botes salvavidas, la tormenta no les daría estabilidad alguna, siendo aún, si cabía, más tremendo el sufrimiento del ahogo.

Lady Crofton, acompañada de su inseparable dama de compañía, la joven Angie, subió a cubierta tambaleándose y exigió al capitán una explicación del porque en su camarote había agua. El capitán, resignado, sólo acertó a contestar: Nos hundimos.

De nuevo, una gran ola azotó el barco propinando una gran sacudida que hizo caer a todos al suelo, con tan mala suerte, que Lady Crofton dio con su cabeza en el ancla, falleciendo en el acto entre un gran charco de sangre y agua. La fiel Angie corrió hasta su benefactora, intentando reanimarla entre lágrimas. El capitán, asiéndola por la cintura, la retiró y le dijo:

-Nada se puede hacer por ella. El barco de hunde (…) llegado el momento, agárrese donde pueda e intente salvarse, si puede, y que Dios nos asista.

La joven corría desesperada de un lado a otro del barco, buscando algo sin saber el qué. Vio el agua comenzando a subir por las escaleras de cubierta y en un momento de lucidez pensó que quizás tirándose al agua y alejándose del barco tendría más posibilidades de sobrevivir, y así lo hizo. Fue muy complicado nadar lejos del lugar con las gigantescas olas y el incómodo vestido, así que decidió desprenderse de su falsa. No era muy correcto quedarse en enaguas, pero la situación no estaba como para andar con miramientos.

Observó horrorizada y azotada violentamente por las olas desde la lejanía como el barco se hundía, con todos sus tripulantes arrastrados con él. Los gritos de aquellas personas viéndose atrapados en una irremediable muerte quedarían grabados para siempre en su mente.

Cansada de luchar contra ella, se dejó arrastrar por la corriente y horas mas tarde, entre delirios vio una isla cada vez más cerca. Una isla rodeada de nubes o niebla, aunque no estaba ella para distinguir en ese momento cual de las dos cosas era. Cuando la corriente la empujó hacia lo que parecía una playa de fina arena, apurando sus ultimas fuerzas se arrastró unos metros hacia el interior de playa, y exhausta, quedó en un profundo sueño.

La despertaron sus tripas al día siguiente o quizás al otro, no sabía cuánto había dormido, pero a juzgar por su estómago, mucho tiempo. Le dolían todos los huesos.

Calibró su situación, observó a su alrededor y decidió acercarse más al interior de la isla. Un poco más allá encontró una extraña fruta amarilla, nunca había visto tan exótica fruta ¿quizás la corriente la había arrastrado tan lejos? ¿Dónde estaba? A pesar de todo, probó la extraña fruta, era muy dulce y jugosa. Recogió varias más y volvió de nuevo a la playa. Ciertamente aquel era un extraño lugar.

Siguió comiendo, aquella era una extraña isla. Nunca había visto árboles como aquellos y sus frutos eran realmente desconocidos para ella.

Al principio pensó que alguien aparecería por allí en algún momento, algún día. Si no recordaba mal, la zona por la que viajaban ya estaba poblada. O quizás alguien que habitase allí vendría a la playa a pescar.

Pero ya habían pasado dos meses y nada. Ningún barco a la vista, ningún nativo, nada. Para colmo estaba comenzando a pensar que sufría alucinaciones; la isla habitualmente permanecía rodeada de unas extrañas nubes, como una bruma baja, pero cuando despejaba, podía ver claramente en el horizonte otra isla, no muy lejos. En ocasiones pensó en intentar alcanzarla a nado, pero lo desechó pensando que podría estar más lejos de lo que parecía. Pero luego, con tiempo, comprobó que la isla que divisaba no era siempre la misma, variaba como de ángulo…pero ¿porqué? Ella no se movía de aquella playa cuando la contemplaba. Pensó que quizás las frutas eran alucinógenas o quizás era ella la que estaba enloqueciendo día tras día en aquel lugar.

Poco a poco perdió su temor y decidió explorar la isla. Empresa que le llevó varias jornadas. Nada, no había nadie ni nada. Pero por lo menos había encontrado nuevas frutas. Sabía que eran comestibles puesto que las exóticas aves que allí se encontraban habían picoteado algunas. Volvían a ser deliciosas, aunque con un bouquet distinto a las que ya conocía.

Pasaron otros seis largos meses, ya hacía un año desde el terrible naufragio. Su estancia había sido más o menos cómoda, encontraba siempre qué comer, aunque deseaba volver a probar la carne o el pescado, puesto que su nueva dieta era totalmente vegetariana. En los días posteriores al naufragio la corriente había arrastrado varios enseres hacia allí de su barco. Entre ellos se encontraba un baúl repleto de suntuosos vestidos, quizás pertenecientes a alguna de aquellas pomposas damas que viajaban con ella. Si alguien se había salvado, desde luego no había ido a parar a aquella extraña isla.

Un buen día, mientras almorzaba, divisó una pequeña embarcación. Algo rústica, con varios hombres a bordo. Podrían ser piratas, por lo tanto, se adentró en la isla escondiéndose entre la maleza, sin perder de vista la embarcación. El que parecía el cabecilla tomó tierra y besó el suelo, hincándose de rodillas para rezar, o eso parecía. Sus compañeros, siete hombres más, después de llevar la barcaza fuera del agua hicieron lo propio y se unieron a él. Se fijó más y pudo observar que eran frailes, sus ropas al menos eran clericales, o eso parecía.

Salió de su escondite y se dirigió a ellos:

-Hermano, por favor, mi barco naufragó hace un año, desde entonces me encuentro aquí atrapada – dijo arrodillándose ante él.
-Hija, ¿es cierto lo que me cuentas? – respondió el fraile asombrado, posando una de sus manos en la cabeza de la joven.
-Si padre, así es. Por favor, ayúdeme.
-Bien, hija, te ayudaremos, pero levántate ¿cuál es tu nombre?
-Soy Angie, padre, de Londres. Dama de compañía de Lady Crofton (…) ella pereció aquella trágica noche.
-Rogaremos por su alma. Soy Brendán de Cluainfort y estos siete hermanos que me acompañan son compañeros de orden.
-Gracias Padre.

Durante la suculenta cena preparada por uno de los frailes, Angie les relató lo ocurrido. Brendán se compadecía de la pobre muchacha y ninguno de ellos alcanzaba a comprender cómo había podido sobrevivir cola en aquella isla durante un largo año. Realmente aquella joven era muy valiente. El padre Brendán le explicó que realizaba el viaje con sus compañeros en busca de una isla maravillosa de la cual le había hablado un primo suyo. De momento pretendía permanecer allí. Ella lo comprendió, no podía pretender romper los planes de viaje de aquellos frailes.

Permanecieron en la isla siete largos años, Angie, agradecida al fin y al cabo, a pesar de todo, porque al menos había tenido con quién hablar. Además, el padre Brendán compartió sus enseñanzas con ella y se hizo más devota a la fe cristiana.

Llegada la hora de partir diéronse cuenta que ella no podría acompañarles, pues en la pequeña embarcación de la que disponían no habría lugar para ella. Pero Brendán le prometió que darían aviso y alguien la rescataría en su nombre no tardando mucho tiempo.

Ella, resignada, aceptó de buen grado. Siendo aquellos frailes los primeros, o eso suponían, que habían sido visitantes de aquella isla, decidieron bautizarla con el nombre de San Brandán, que a lo largo de los tiempos se terminó convirtiendo en San Borondón.

Pero… ¿pudo alguien encontrar “la isla fantasma” y rescatar a la joven Angie? ¿O terminó sus días en ella?

miércoles, 9 de diciembre de 2009

San Borondón, la isla Fantasma

Buscando un cuaderno donde hacer mi lista de christmas para enviar, me topé con un relato que ni siquiera recordaba haber escrito. Como me gustaría compartirlo con vosotros, creo que el primer paso para poder comprenderlo mejor es conocer la historia REAL de la isla canaria que está pero no está, que es la base de aquel relato.

Supongo que lo he de tener en mi pc, pero no lo he encontrado. Recuerdo haber investigado el asunto y haber escrito un artículo acerca de ello, para el programa de misterio que tenia en la radio hace unos años. Así que, buscando en otras fuentes, lo he encontrado y os ofrezco toda la información acerca de dicha isla. Es mi tema favorito en cuestiones de misterio.

Cuenta la leyenda que San Brendàn de Cluainfort naciò en el año 484 de nuestra era en Tralea, un pueblo del condado de Kerry, en Irlanda. Durante años se dedicò a propagar el evangelio y no en vano fundò varios monasterios y conventos por Irlanda, Bretaña y Gales. Un dìa recibiò la visita de un pariente suyo, Barinto, que le relatò haber estado en una isla que suponìa que era el paraìso, puesto que contaba con una gran variedad de vegetaciòn, frutos y pàjaros, ademàs, el suelo estaba recubierto de piedras preciosas y nunca se ponìa el sol.

Con el sueño de encontrar ese lugar, San Brendàn decidiò embarcarse con otros catorce monjes en una embarcaciòn realizada con pieles de animales previamente impermeabilizadas. Era el año 512.

Tras siete años de viaje de los cuales visitaron varias islas, llegaron a la que ellos creìan la ansiada, allì desembarcaron e hicieron un buen fuego, poniendo una olla en èl. Cuando se encontraban celebrando la misa correspondiente al dìa de Pascua, la isla comenzò a moverse, aterrorizados los monjes abandonaron la isla y subieron a su embarcaciòn, desde dònde pudieron contemplar còmo se alejaba de ellos la criatura marina que habìan creìdo isla. Era el pez llamdo Jasconio, el primero de los que habitaron el mar y al que sin duda despertò de su profundo sueño la gran hoguera que encima de èl realizaron los monjes.

Continuaron su viaje durante varios años màs hasta que encontarron la isla que creyeron el paraìso. Su estancia allì duro siete años, en los cuales encuentran a un gigante muerto, que San Maclovio, compañero de San Brendàn, resucita. Le ponen por nombre Milduo y le adoctrinan en la fe cristiana. èste les relata las costumbres y vida de los habitantes de la isla, sièndoles de gran ayuda a los monjes durante el tiempo que allì estuvieron.

Cristòbal Colòn durante su estancia en La Gomera, mientras ultimaba los preparativos del que iba a ser su gran viaje del descubrimiento se hace eso de las apariciones de la isla, e incluso llega a investigar y recabar datos sobre el tema, que no duda en anotar en su diario de a bordo. Ya en Portugal entra en contacto con quien posiblemente fue el primer expedicionario oficial que sale en su busca en el año 1484, empresa que resultò fallida.

No obstante, un curtido marinero como Pedro Bello, declarò haber desembarcado allì tras ser llevado junto con su tripulaciòn por una fuerte tempestad dijo haber observado pisadas gigantescas y unos extraños sìmbolos.

Desde entonces han sido numerosas las expediciones organizadas en bùsqueda de la isla. Expediciones que resultaron infructuosas. La ùltima conocida fuè realizada por orden del Capitàn General de Las Canarias, Don Juan Mur y Aguirre, en 1721 y tras conocer cientos de testimonios recabados entre las gentes de la isla de La Palma y El Hierro, ademàs de la recogida de frutos, ramas y hasta en ocasiones àrboles enteros en las costas de la isla de La Gomera, creyèndose procedentes de San Borondòn. Decidiò poner al frente de dicha expediciòn al Capitàn Gaspar Domìnguez y a dos frailes franciscanos, Pedro Conde y Francisco del Cristo, otra expediciòn que fracasò como las anteriores.

A lo largo de la historia ha recibido numerosos nombres: Aproditus, Non Trubada, Encubierta, Isla Perdida, Inaccesible, Isla de las Siete Ciudades, San Blandòn y un largo etcètera. Aunque el màs conocido ha sido San Borondòn.

Cada uno de los nombres de la isla tiene relaciòn con ella, algunos evidentes. Otros no tanto, el ejemplo es ser llamada de las Siete Ciudades. Cuenta la leyenda que durante la invasiòn àrabe de la penìnsula, en el año 734, siete obispos cristianos de Portugal huyeron y se refugiaron en una pequeña isla, en la que cada uno de ellos fundò una ciudad, de ahì el nombre.

En cada uno de los lugares donde hay misterio siempre existe una leyenda màs infantil o fantàstica. San Borondòn no es ninguna excepciòn y tambièn tiene su particular cuento de hadas, en el cual se narra la existencia de unos niños como habitantes de la isla, llamados niños de agua, infantes maltratados a quienes las hadas adoptaron, siendo vigilados por la señora Seteharàlomismoquetuhiciste y recompensados los dìas festivos por la hermana de la anterior, la señora Hazloquetegustarìaquetehicieran.

Algo curioso respecto a la figura de la isla de San Borondòn es que a pesar de no haber sido nunca descubierta fue incluida en la mayorìa de los mapas de la època, siendo incluso diseñadas unas fortificaciones para ella por el ingeniero genovès Leonardo Torriani previa orden del entonces reinante Felipe II allà por el año 1592. Documento que se conserva en la biblioteca de la Universidad de La Laguna, en Tenerife, asì como varios dibujos y plantas sobre la isla.

En 1958 Manuel Rodrìguez Quintero logra hacer la ùnica fotografìa conocida hasta la fecha a la ecurridiza isla, siendo portada del diario ABC el dìa 10 de agosto de ese mismo año. Desde entonces han sido numerosos los testimonios de personas que afirman haberla visto, casi siempre en una misma zona geogràfica, comprendia entre la isla de La Gomera, La Palma y El Hierro. No obstante hay excepciones como la protagonizada por Jaime Rubio Rosales que obtuvo las primeras imàgenes en video de la isla en la tarde del 18 de octubre del 2003. El investigador y periodista quedò boquiabierto al ver una isla donde en realidad nunca hay nada, excepto ocèano, en la zona comprendida entre la isla de Gran Canaria y Tenerife. Optò por coger su càmara de video personal y grabar el acontecimiento sabiendo que se trataba de la isla de San Borondòn. Eran la siete de la tarde, de una tarde muy luminosa y clara, sin apenas nubes. El sol se posaba en la supuesta isla, facilitando ver el color de la tierra. En la parte màs grande se advertìa una montaña de forma casi cuadrada que tenìa como cùmulo una especie de torre. El fenòmeno fue avistado por cientos de personas en distintos puntos de la isla, ya que la duraciòn del cual fue bastante prolongada. Al menos varias horas.

Las imàgenes obtenidas por Jaime Rubio han sido comparadas por expertos con la ùnica fotografìa existente y aunque parezca increìble, coinciden. Podrìamos decir que pertenecen a la misma isla. Curioso es tambièn, que a travès de la historia se han realizado varios dibujos de la isla coincidiendo siempre en mayor o menor grado en su aspecto. Tambièn existe una descripciòn màs exacta de todas las caracterìsticas y peculiaridades de la isla que se encuentran recogidas en The Modern Part of An Universal History del siglo XVIII.

Aùn màs reciente ha sido la experiencia vivida por Dolores Nieves, artesana tinerfeña que junto con una amiga fueron testigos ne la tarde del 26 de octubre de 2003 de una nueva apariciòn de la isla pudiendo observar desde el municipio tinerfeño de Tacoronte la silueta de la isla durante màs de una hora, declarando que incluso veìan romper las olas en su costa, ademàs de vegetaciòn y àrboles, puesto que en èsta ocasiòn la tarde tambièn era muy clara.

Buques de la armada española la han llegado a detectar en sus radares durante varias horas, visionàndola, pero en el momento de aproximarse a ella, ya a una distancia cercana, la isla se desvaneciò ante sus ojos, perdiendo la señal en el radar. De la misma forma, muchos aviones la han sobrevolado, tambièn estando presente en su radar. Curiosos son los casos vividos por la compañia naviera Transmediterrànea, que en varias ocasiones, cuando navegaba su barco de pasajeros por la zona donde supuestamente està enclavada la isla sufrieon sendos accidentes provocando heridos y graves daños en la estructura. La compañìa llegò a abrir investigaciòn sobre el caso, pero no hubo ningpun resultado concluyente, simplemente chocaron contra algo "invisible".

Nadie la ha descubierto aùn de forma tangible, pero es una isla que està muy arraigada en las leyendas canarias y podrìamos decir que forma parte de su cultura. Siempre ha sido entre los habitantes canarios objeto de conversaciòn, sobre todo en dias posteriores a alguna de sus màgicas apariciones, que aùn hoy en dìa, en la època de la ciencia, no son explicables. ¿Realidad? ¿Espejismo? Algùn dìa lo sabremos.

jueves, 22 de octubre de 2009

Yo también estuve en Gran Hermano...(1ª semana)


Seguro que os va a parecer muy raro, pero... yo también estuve en GH...

Puede que me hayáis escuchado en alguna ocasión que si no fuera en España, entraría, porque no me gustaría nada de nada perder mi intimidad y mi anonimato.

Bien, hace unos años, entré en una especie de GH, pero en otro país. Fue un GH diferente, porque era como un cruce de culturas, íbamos unos cuantos de cada país y nos medio entendíamos en inglés como podíamos, sobre todo la primera semana. Y tenia un toque de Hotel Glam y de El Bus, ya que nos movíamos de emplazamiento cada semana.

Al llegar todo genial, muy bonito, bien. El sistema de habitaciones era parecido a como el GH8 de España, que habia de 1, de 2...no era una múltiple. Y se iba rotando. La primera semana estuve sola, así que bien. La primera noche llovía y no pude dormir apenas nada. Enseguida ya estábamos siguiendo las reglas del programa, después de desayunar nos presentábamos y contábamos un poco de nosotros mismos. Porque no nos engañemos, españoles con españoles, los que allí estábamos tendíamos a juntarnos. Y por eso decidieron romper un poco esa homogenia, con poco éxito.

La primera semana, con la compra semanal surgieron los primeros problemas y roces. Menos mal que se hizo los primeros días la compra diaria, porque los de la Gran Bretaña se bebían hasta el agua de los floreros y los demás hasta pasábamos hambre por culpa de ellos, ya que el presupuesto se iba en bebidas.

Uno de los países participantes puso el grito en el cielo y las miradas de los españoles también ayudaron mucho...total, que se terminó diviendo la comida y el presupuesto entre grupos. Pero claro, los españoles, y en especial una concursante, decidió que habia que distribuirlo persona a persona ese presupuesto...vamos que si este año se extrañan de que pesen la comida en el GH de ahora...es porque no nos vieron a nosotros allí. Yo no estaba nada deacuerdo con tanta "miseria" incluso dentro de nuestro grupo, pero me callé por no dar la nota y seguí el acuerdo de esta concursante, por cierto, la más mayor de la edición.

Las comidas transcurrían en un ambiente distendido durante toda esa semana, a pesar del episodio de las bebidas. Sobre todo las noches se alargaban un montón. Sinceramente, yo tendía a apartarme de mi grupo y cuando podía me mezclaba con el resto, ya empezaron a verse cosas que no cuadraban y actitudes muy negativas hacia el resto de compañeros. Digo cuando podía, porque mi grupo era un poco posesivo y ya si te juntabas con los demás te miraban de aquella manera. Ya lo veréis más claro en la semana siguiente, donde me lo reprocharon abiertamente.

Uno de nuestros concursantes después de las pruebas semanales y del fresco, se puso algo enfermo. No quiso alertar a la organización y nos dió miedo como le vimos del gripazo que se cogió, además de que era diabético. Finalmente se recuperó de buena forma.

Otro incidente surgió esa semana cuando la mayoría de concursantes se fueron a otra sala incomunicados a realizar la prueba semanal y alguien de la casa comentó a la organización que al menos uno de los concursantes de otro país debería quedarse con los españoles que no habíamos ido por si no sabíamos expresarnos y teniamos algún problema. Hubo bastantes malas caras entre los españoles que nos quedamos sin ir a la prueba, porque ese comentario sentó bastante mal. Yo lo vi de lo más amable del mundo, por cuidarnos, sin embargo, hay personas muy susceptibles que pensaron que lo decían por llamarnos ignorantes y no dudaron de repetirlo en castellano con el típico retintín maligno. Hasta ese momento se pensó en hacerle un regalo entre todos a la persona que comunicó eso a la organización porque nos parecía majísima, pero ahi se desmoronó el asunto y fue al contrario, le comenzaron a coger manía.

Yo seguía en tierra de nadie, cuando podía, me mezclaba con el resto, porque mis compañeros seguían encerrados en su mundo y no se abrían a vivir la experiencia y conocer al resto de concursantes.

Al final de la semana, hicimos de comer dentro de nuestro grupito lo que dijo uno de nuestros compañeros, con el resultado de que nos quedamos apenas sin provisiones y ya empezaron las malas caras dentro del grupo. Menos mal, que fué expulsado del concurso esa misma semana.

Continuará...

sábado, 12 de septiembre de 2009

Fuera de moda...

Comienzo a pensar que estoy fuera de moda. Hace unos meses hablé con una amiga que no se sabe porqué, estaba obsesionada con la moda, tenia que ir con todo a juego. De hecho contaba que un día iba con pantalón rojo y camiseta blanca y se compró en la primera tienda que vio una del mismo color que el pantalón porque no se encontraba agusto.

Desde luego pienso que esto ya llega a ser obsesión o incluso una patología o hasta llegar a ser un TOC (trastorno obsesivo compulsivo)

También me comentaba que se ponía enferma cuando veía a la gente por la calle que iba mal combinada, por ejemplo, me habló de que el marrón con rojo jamás pega (yo lo he usado, upps!! hasta que me dijo esto) , que los marrones no se pueden combinar...bueno, un montón de cosas y yo ahi me mosqueé conmigo misma. Debo de vestir fatal.

Hace menos tiempo, el mes pasado, estaba una amiga aqui y fuimos a Festa a comprar ropa, ya que era su cumpleaños ya que en la web de festa www.festa.es dan un cupón imprimible que presentándolo en la tienda con tu DNI en días anteriores o posteriores a tu cumpleaños te hacen un 20% de descuento en las compras superiores a 30 euros.

Bien...habia una camiseta muy bonita, pero llevaba dos tipos de estampado y ella decia que "estampado con estampado se mata" cuando dos cosas no conjuntan ella dice "se mata". Pues oye...a mi me pareció que si la hacían asi, no se mataria tanto...

Se estaba probando otra camisa que era estampada también y predominada curiosamente también el azul marino. Le comento, bueno, con un pantalón azul va bien, con uno blanco...o incluso con uno negro... y me dice "negro con azul se mata"...me miro y yo misma llevaba un vaquero negro con una camiseta azul!!!!!!! ahí es donde me dí cuenta de que estoy fuera de moda.

Tendré que buscar en internet cosas que no se maten y que no ofendan a la vista de quien las mira...también admito consejos, jeje. No sea que vaya haciendo el ridiculo por la calle sin enterarme.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Los Primos... pero no de Durango

Hacía ya casi dos meses que falto en el mundo blogueril, disculpadme si no me he pasado por vuestros blogs, que es algo que me encanta siempre, leeros y comentaros.